¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?


En Vegasauria nuestro objetivo es hacer los mejores quesos veganos del mundo. Productos de los que estemos orgullosas de vender y recomendar a nuestras familias y amigos. Y queremos hacerlo al precio más bajo que podamos y de la manera más saludable, sostenible, honesta y cariñosa posibles. Hay productos en la industria del queso vegano que nosotras no estaríamos orgullosas de vender ni de recomendar porque creemos que hay límites que no podemos cruzar debido a quiénes somos y cuáles son nuestros principios.

Por supuesto, solamente utilizamos ingredientes de origen vegetal y en los que no ha existido ningún tipo de explotación animal. En la medida de nuestras posibilidades procuramos que éstos sean de procedencia ecológica, aunque no se nos permita especificar cuáles son sin el certificado ecológico según la normativa. Nuestros procedimientos de elaboración y maduración se basan en las técnicas de la quesería tradicional intentando mantener siempre una visión artesanal.

Además, por una cuestión de principios, no podemos elaborar y vender ningún producto sin saber primero con total certeza que los ingredientes que utilizamos son saludables. Esto implica, por nuestra parte, una investigación exhaustiva y a veces tediosa de los estudios científicos realizados sobre los efectos perjudiciales para la salud de dichos ingredientes.

Las personas tenemos la tendencia a pensar que porque algo es orgánico, natural o vegano eso implica que es saludable, y eso simplemente no es verdad. Existen una gran cantidad de plantas, setas y frutas que ya en su estado natural son venenosas o se han contaminado utilizando pesticidas que además perjudican seriamente el medio ambiente. Pero en la gran mayoría de los casos el problema para la salud se crea al procesar, manufacturar, extraer o modificar químicamente sus componentes. Este es el caso de algunas algas y almidones al modificarlos para potenciar sus propiedades espesantes, o al extraer aceites vegetales de maneras poco sostenibles. El hecho de que el origen de estos alimentos sea vegetal no significa que durante su manipulación no se pueda convertir en algo nocivo para la salud a medio o largo plazo.

Otro aspecto de vital importancia para nosotras es la sostenibilidad. Es ridículo negar los efectos del cambio climático, la contaminación y deforestación que los humanos hemos provocado. El daño infligido a los ecosistemas de nuestro planeta es en muchos casos tristemente irreversible sin cambiar las dinámicas de producción y consumo. Lo que sí es posible es minimizar el daño infringido todo lo que se pueda. Y es por eso que solamente utilizamos UN envase, ya sea de cristal o de plástico, pero siempre es reciclable y en muchos casos ya reciclado.

Nuestros productos están elaborados con fermentos y no realizamos ningún proceso de esterilización o pasteurización para no eliminar sus propiedades probióticas, por tanto tenemos la necesidad de conservarlos en buenas condiciones el mayor tiempo posible, y esa conservación es algo que, de momento, sólo se puede conseguir con un envasado al vacío en plástico o cristal y manteniendo la cadena de frío desde nuestro obrador a tu mesa.

Somos muy conscientes de toda la problemática asociada al plástico y por eso nos tomamos la molestia de que sea reciclable y reciclado, con el fin de minimizar ese daño. Pero también somos conscientes de un fenómeno llamado greenwashing.

El greenwashing consiste en hacer creer a la gente que ciertos materiales son más sostenibles que otros teniendo en cuenta únicamente el material del que están hechos. Este es el caso de los envases compostables, de patata o maíz, cuando se da que en España apenas hay plantas de compostado y solamente existe el contenedor marrón en algunos barrios de Madrid o Barcelona. O en el caso de la utilización de envases de cartón o bolsas de papel con ventanas de plástico transparente para poder ver el producto desde fuera. Al pegar plástico y cartón en estos envases se utilizan pegamentos que hacen imposibles los procesos de reciclado tanto del cartón como del plástico.

Si algo tenemos en España es una buena infraestructura de reciclado de plástico y cristal, pero el resto de envases que no gozan de esa infraestructura, o que han sido inutilizados para su reciclaje en estos procesos de mezcla de materiales, finalmente terminan en vertederos o plantas incineradoras, contaminando el aire y la tierra y, por supuesto, siendo irrecuperables. Siempre estamos a la búsqueda de nuevos tipos de envasados para sustituir el plástico, pero de momento no hemos encontrado nada mejor, que no ponga en peligro la seguridad alimentaria de nuestros productos.

Como decíamos al principio, queremos hacer los mejores quesos veganos de la industria. Es cierto que nuestros productos no son siempre los más baratos, pero sí que pretenden ser los más saludables y los más sostenibles, porque nosotras no ofrecemos productos con ingredientes perjudiciales, no nos engañamos pensando que nuestros envases son la solución definitiva, ni vamos a dejar de intentar minimizar nuestro impacto en el planeta, ni a dejar de buscar e inventar soluciones para minimizar el tuyo también sin perder la perspectiva de que la salud es lo más importante.